En el mes de febrero, hablamos con Senén Barro Ameneiro, director general de RedEmprendia  sobre emprendimiento científico.

¿Qué es y cuáles son los objetivos de RedEmprendia?

RedEmprendia es un proyecto único en el mundo. Somos la red de universidades más importante en apoyo al emprendimiento universitario. Como red, desarrollamos programas internacionales con los que apoyar la creación y consolidación de empresas basadas en el talento y el conocimiento generados en la Universidad. En la actualidad forman parte de RedEmprendia 28 de las mejores universidades de España, Portugal y 6 países de América Latina. Contamos también con el apoyo fundamental de Banco Santander -a través de Santander Universidades- y Universia, para desarrollar nuestras actividades.

Apostamos por promover la transferencia de conocimiento, el desarrollo tecnológico, la innovación y el emprendimiento de alto impacto como ejes de actuación estratégicos del Sistema Iberoamericano del Conocimiento. Además, estamos comprometidos con el desarrollo de un emprendimiento responsable que contribuya a desarrollar una verdadera economía del conocimiento, y con favorecer la incorporación de cada vez más mujeres al emprendimiento de alto impacto.

¿Cómo surge RedEmprendia?

La idea surge en la Universidade de Santiago de Compostela, ya que no existía una iniciativa universitaria de este tipo en Iberoamérica. Pronto esta idea fue compartida y apoyada por la Universitat de Barcelona y Banco Santander y luego se sumaron otras universidades, hasta las nueve fundadoras en el momento de creación formal de la red, a finales de 2008. Desde mediados de 2010 podemos considerar que la red está plenamente operativa y tiene una actividad creciente en actividades e impacto de las mismas.

¿Cómo ayuda RedEmprendia a la transferencia de conocimiento?

Los objetivos de RedEmprendia son mejorar la transferencia del conocimiento de la Universidad a la sociedad y también apoyar el emprendimiento de origen universitario. Tenemos programas, como Solutions, que buscan dar respuesta a retos de grandes empresas desde nuestras universidades y sus empresas “hijas”. También desplegamos iniciativas de fortalecimiento institucional de las universidades, mejorando la formación de sus cuadros. Por ejemplo, estamos actualmente desarrollando un programa Erasmus + de la UE, el proyecto SOLA, cuyo objetivo es fortalecer las capacidades de las universidades a la hora de acelerar los emprendimientos de alto impacto. Centrándonos específicamente en el apoyo al emprendimiento podemos destacar programas como BoosterWE, dirigido a emprendedores y emprendedoras noveles, que les permite realizar estancias en empresas consolidadas de un sector complementario al de su proyecto y en otro país. Durante este tiempo adquieren experiencia práctica en gestión de negocios, integrándose en un equipo de trabajo consolidado y pueden explorar por primera vez un mercado internacional. En este sentido, BoosterWE funciona casi como una “escuela de negocios en vivo” que acelera el aprendizaje empresarial y resulta de gran utilidad precisamente para los emprendedores científicos, que no suelen contar con formación especializada en esta área. Ser nuevo en algo supone multitud de desafíos e inseguridades, por lo que contar con la experiencia de otros que han recorrido el mismo camino y han logrado consolidar su empresa es de gran utilidad para el éxito de los nuevos emprendedores.

¿Cuántas empresas han surgido de las iniciativas desarrolladas por RedEmprendia?

A lo largo de estos años han sido más de 10.000 las personas, en su mayoría jóvenes ya emprendedores o con intención de llegar a serlo, que han participado de un modo u otro en alguna de las iniciativas de RedEmprendia. Por ejemplo, nuestro evento Spin2016 reunió a casi 3.000 personas en Santiago de Compostela en torno a un evento que se ha consolidado como la referencia del emprendimiento universitario iberoamericano.

De forma directa hemos apoyado alrededor de un millar de proyectos emprendedores y empresas. Por ejemplo, nuestro programa BoosterWE moviliza en esta su cuarta convocatoria a un centenar de emprendedores y emprendedoras de América Latina, España y Portugal, logrando acelerar en sus estancias en empresas tanto su talento emprendedor como sus proyectos. Además, nos gusta especialmente cuando hacemos un acompañamiento a los emprendedores a lo largo de la vida de sus proyectos. Es el caso de Fix You, por ejemplo, que conocimos en BoosterWE 2013 como un proyecto de dos ingenieros mexicanos para tratar deformidades craneales en bebés. Por entonces era poco más que el resultado de una tesis doctoral y tres años después es ya una empresa consolidada que en Spin2016 fue merecedora de una de las distinciones a las empresas más innovadoras del Foro de Inversión SmartMoney4Stars.

En el camino del emprendedor Científico ¿Cuál crees que son sus mayores obstáculos? Y ¿Cuál sería su situación ideal?

El primer y más importante obstáculo es vencer dos miedos. El de creerse incapaz y el de fracasar en el intento. Para ambos casos lo mejor es adquirir algo de experiencia y formación, no tanto teórica como práctica. El programa BoosterWE, del que ya he hablado, está precisamente orientado a que uno pueda adquirir la experiencia necesaria para emprender antes de hacerlo en carne propia, cuando ya esté desarrollando su emprendimiento personal.

La situación ideal para emprender desde la investigación es cuando los resultados de I+D están próximos al mercado y se tiene un modelo de negocio potencialmente viable, con un equipo promotor bien conformado y muy comprometido.

¿Qué le recomendarías a alguien que desea iniciarse en el emprendimiento científico?

Lo más importante es tener presente que una idea, incluso una buena idea, no vale demasiado. Si tienes un cliente tienes un negocio, pero si solo tienes una idea no tienes nada. Y ese es el principal error de los nuevos emprendedores y sobre todo de los emprendedores científicos. Aunque partan de una investigación muy prometedora, hay que cruzar varios desiertos hasta que esta se transforme en un nuevo producto o servicio y este tenga éxito en el mercado. Con frecuencia nos obsesionamos con el valor de nuestra I+D y dejamos de lado a los potenciales clientes y a las ventas. Para evidenciarlo, suelo decir que ni siquiera es cierto que haya que centrarse en tener un producto mínimo viable, sino en tener un mercado viable, aunque sea mínimo de arranque, y desde luego tener ese producto o servicio dispuesto para atenderlo.